Guía de enfermedades profesionales

Si el trabajo te ha dañado, que conste

Muñecas, hombros, codos y rodillas pagan años de movimientos repetidos en la línea. Cuando una lesión viene del trabajo, no debería tratarse como una enfermedad común.

La idea clave

Común o profesional no es lo mismo

Una enfermedad es profesional cuando aparece en el cuadro oficial y la causa la actividad que haces. Reconocerla así cambia quién te atiende, cuánto cobras durante la baja y qué responsabilidad tiene la empresa.

En los almacenes

Las lesiones que más se repiten

Todas aparecen en el cuadro cuando se deben a movimientos repetidos, apoyos o posturas mantenidas en el trabajo.

01

Túnel carpiano

Hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en la mano por flexionar y extender la muñeca y agarrar una y otra vez.

02

Tendinitis

De hombro, codo o muñeca, por trabajar con los brazos elevados o repetir el mismo gesto durante horas.

03

Epicondilitis

El llamado «codo de tenista», por movimientos de giro del antebrazo y de agarre continuado.

04

Piel y respiración

Dermatitis o asma por productos fitosanitarios, ceras o desinfectantes que se manipulan en la línea.

¿Y si tu dolencia no está en el cuadro? Si demuestras que la causa exclusiva fue tu trabajo, la ley la trata como un accidente de trabajo, con una protección muy parecida.
El calor también se previene. Un golpe de calor en el trabajo es un accidente de trabajo, y con aviso naranja o rojo de AEMET la empresa está obligada a adaptar el trabajo o reducir horas si no basta con otras medidas. Qué hacer si hace demasiado calor.

Por qué importa

Lo que cambia si es profesional

Comparado con una baja por enfermedad común, la diferencia se nota en el bolsillo desde el primer día.

0 días

Sin cotización previa

No se exige un tiempo mínimo cotizado para cobrar la baja. Por enfermedad común hacen falta 180 días en los últimos cinco años.

75 %

Desde el día siguiente

Se cobra el 75 % de tu base reguladora (lo que cotizaste el mes anterior, por día) desde el día siguiente a la baja. Por enfermedad común, los primeros tres días no se pagan y hasta el día 20 es el 60 %.

Mutua

Atención y tratamiento

La asistencia, la rehabilitación y las pruebas corren a cargo de la mutua de la empresa, no de la sanidad pública.

+30 %

Si faltó prevención

Si la empresa no aplicó las medidas de seguridad, las prestaciones se aumentan entre un 30 y un 50 %, a cargo de la empresa.

Paso a paso

Cómo pedir que se reconozca

Es habitual que la mutua lo califique como enfermedad común y te envíe a tu médica de cabecera. Eso se puede discutir.

  1. 1
    Cuenta tu trabajo

    En la mutua o en el centro de salud, explica qué gestos repites, cuántas horas y desde cuándo. Pide que conste por escrito en el informe.

  2. 2
    Sospecha de profesional

    Si tu médica de cabecera ve relación con el trabajo, puede comunicar la sospecha de enfermedad profesional para que se estudie.

  3. 3
    Pide la determinación

    Ante el INSS puedes pedir que decida si tu baja se debe a una enfermedad común o al trabajo. Es lo que llaman «determinar la contingencia». Aporta informes médicos y la descripción del puesto.

Si el INSS te lo deniega, hay plazo para recurrir.

Primero se presenta una reclamación previa, en general en 30 días hábiles desde la notificación. Después, si se rechaza, se puede acudir al juzgado de lo social.

Antes de pedirlo

Qué conviene reunir

01

Historia del puesto

Qué haces, con qué ritmo, cuántas cajas o piezas por hora y en qué postura. Las fichas de puesto de la empresa también sirven.

02

Informes médicos

De la mutua, de primaria y de especialistas, con fechas. También las pruebas, como un electromiograma en el túnel carpiano.

03

Evaluación de riesgos

La empresa está obligada a evaluar los riesgos de cada puesto. Puedes pedirla a través de las delegadas de prevención.

04

Vida laboral

Demuestra cuántos años llevas en el sector y en puestos similares, algo clave en lesiones que tardan en aparecer.

Pedir la vida laboral

Dudas frecuentes

Respuestas rápidas

¿Puedo pedirlo si soy fija discontinua?

Sí. La protección no depende del tipo de contrato. Si la baja llega durante la campaña, se tramita igual; lo importante es poder demostrar que viene del trabajo.

¿Y si la lesión aparece cuando ya no trabajo?

Muchas de estas enfermedades se desarrollan con los años. Puede reconocerse aunque los síntomas aparezcan tarde, si se demuestra que vienen de la actividad que hiciste.

¿La empresa tiene que hacer algo?

Debe evaluar los riesgos, adaptar el puesto, ofrecer vigilancia de la salud y, si una trabajadora es especialmente sensible, protegerla. Si no lo hace, se puede denunciar ante la Inspección.

¿Me pueden despedir por estar de baja?

La enfermedad no puede ser motivo de discriminación. Un despido que responda a tu estado de salud puede declararse nulo. Guarda los partes y las comunicaciones con la empresa.

¿Qué es la base reguladora?

Es la cantidad sobre la que se calcula lo que cobras de baja: lo que cotizaste el mes anterior, dividido entre los días de ese mes. Cuando la baja viene del trabajo, se suman también las horas extra del último año.

Cuídate antes de que duela

El dolor no es parte del sueldo

Si la línea va demasiado rápido o el puesto no tiene rotación, la empresa tiene obligación de prevenirlo. Dilo a las delegadas de prevención o a la Inspección.

Fuentes y límites

Información comprobada